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Una gata en celo maúlla de forma intensa, se frota contra todo, adopta la postura de apareamiento e intenta salir de casa. Cada celo dura entre 5 y 10 días y, si no está esterilizada, se repite cada pocas semanas durante buena parte del año. La única solución real es la esterilización: protege su salud, reduce mucho su estrés y, en España, es obligatoria para los gatos de compañía antes de los seis meses según la Ley 7/2023.
¿Cómo saber si tu gata está en celo?
Cada gata puede mostrar el celo de manera diferente, pero hay señales bastante claras. Si tu gata no está esterilizada y tiene más de cuatro meses, presta atención a estas conductas:
- Maullidos fuertes y persistentes, a menudo más intensos durante la noche. No son sus maullidos habituales, sino vocalizaciones largas, graves y repetitivas con las que intenta atraer a los machos.
- Se frota contra muebles, paredes, el suelo o tus piernas y a veces rueda sobre su espalda.
- Adopta la postura de apareamiento: baja la parte delantera del cuerpo, eleva la cadera y aparta la cola hacia un lado.
- Está inquieta: camina de un lado a otro, pide salir aunque nunca lo haya hecho o intenta escaparse.
- Cambia su estado de ánimo: puede estar más cariñosa y demandante de lo habitual o, por el contrario, más irritable y a la defensiva.
- Orina fuera del arenero para marcar y dejar sus feromonas.
- Come menos o cambia su apetito, y se lame más de lo habitual la zona genital.
Para muchas familias estas conductas resultan muy molestas, pero lo más importante es entender que para ella también lo son. Está pasando por una situación que no puede resolver, guiada por cambios hormonales que alteran su estado natural de calma.

¿A qué edad entra en celo una gata y cuánto dura?
La mayoría de las gatas tienen su primer celo entre los cuatro y los seis meses. Por eso es importante planificar la esterilización con tu veterinario desde que llega a casa, sin esperar a que aparezcan los primeros síntomas.
Cada celo suele durar entre 5 y 10 días. Si no hay gestación, se repite cada dos o tres semanas durante los meses con más horas de luz, aproximadamente desde finales de invierno hasta el otoño. En las gatas que viven dentro de casa, la luz artificial puede alargar esta temporada y hacer que tengan celos durante casi todo el año.
Es decir, una gata sin esterilizar puede pasar buena parte del año en celo, con el estrés que eso supone para ella y para toda la familia.
Si tu gata maúlla mucho y no tienes claro si es por el celo o por otra causa, puedes leer por qué mi gato maúlla mucho.
¿Qué hacer si tu gata está en celo?
Pide cita con tu veterinario para esterilizarla. Es la única solución real, tanto para su salud física como para su bienestar emocional.
Tu veterinario valorará cuál es el mejor momento para operarla según su estado de salud y la fase del celo en la que se encuentre. Mientras tanto, evita que pueda quedarse preñada: que no salga de casa y que no tenga contacto con machos sin esterilizar.
No esperes a ver si el celo pasa. Aunque los síntomas desaparezcan, el celo volverá en pocas semanas, y cada nuevo celo supone más estrés para ella y más riesgos para su salud.
¿Te preocupa que tu gata gane peso o cambie de carácter después de la esterilización?
Tras la esterilización, los gatos tienen una mayor tendencia a ganar peso. Por eso, es especialmente importante ofrecerles un entorno enriquecido y estimulante que les anime a moverse, jugar, gastar energía y desarrollar sus comportamientos naturales.
Si quieres prevenir el sobrepeso y mejorar su calidad de vida, puedo ayudarte a adaptar su entorno, cubrir sus necesidades físicas y emocionales y favorecer su bienestar.
¡Contáctame y lo trabajaremos juntas!
Qué pasa si no esterilizas a tu gata
A veces se piensa que “si no tiene gatitos, no pasa nada”. Pero no esterilizar puede tener consecuencias importantes para su salud y su comportamiento, sobre todo a medio y largo plazo.
Consecuencias para su salud
- Piometra: una infección del útero que puede llegar a ser mortal si no se detecta a tiempo. Requiere cirugía de urgencia.
- Tumores mamarios: son mucho más frecuentes en gatas no esterilizadas y, en la mayoría de los casos, son malignos.
- Quistes ováricos: pueden alterar su comportamiento y su salud hormonal.
- Complicaciones en embarazos y partos: a veces la gata tiene problemas durante el parto y, sin asistencia, puede correr peligro.
- Más riesgo de fugas, peleas y contagio de enfermedades si consigue salir de casa en busca de un macho.
Si tu gata está decaída, deja de comer, bebe mucho más de lo habitual, tiene fiebre, flujo vaginal o el abdomen hinchado, consulta con el veterinario con urgencia.
Consecuencias para su bienestar emocional
Desde la etología felina sabemos que el comportamiento está estrechamente ligado al bienestar emocional. Las gatas que tienen celos frecuentes y no pueden reproducirse pueden desarrollar:
- Estrés crónico.
- Ansiedad.
- Problemas de convivencia: marcaje con orina, irritabilidad o conflictos con otros gatos de la casa.
- Pérdida de interés por el juego, la exploración o la interacción con la familia.
Con el tiempo, estos ciclos repetidos pueden afectar también a su relación contigo y con los otros animales del hogar.
Beneficios de esterilizar a tu gata
La esterilización es una decisión responsable y con muchas ventajas, tanto para tu gata como para ti:
- Se evitan los celos y las conductas asociadas: maullidos, marcaje con orina, intentos de fuga.
- Se reduce mucho el riesgo de tumores mamarios, sobre todo si se esteriliza antes del primer celo.
- Se previenen las infecciones de útero y los quistes ováricos.
- Tu gata estará más tranquila y estable.
- Mejora la convivencia en casa, también con otros gatos.
- Tiene una mayor esperanza de vida y una mejor calidad de vida.
Es un mito que una gata deba tener una camada antes de esterilizarla. El momento ideal es la etapa prepuberal, en torno a los cinco o seis meses, antes del primer celo. Tu veterinario te indicará cuándo hacerlo.
¿Es obligatorio esterilizar a una gata? Lo que dice la Ley 7/2023
Sí. En España desde el 29 de septiembre de 2023 está en vigor la Ley 7/2023, de protección de los derechos y el bienestar de los animales. Su artículo 26 establece que las personas que conviven con gatos deben identificarlos con microchip y esterilizarlos quirúrgicamente antes de los seis meses de edad.
La única excepción son los gatos inscritos como reproductores a nombre de un criador registrado en el Registro de Criadores de Animales de Compañía. Por tanto, una gata que vive en casa como animal de compañía debe estar esterilizada.
La ley también obliga a tomar las medidas necesarias para evitar la reproducción incontrolada de los animales de compañía, y encarga a los ayuntamientos controlar y sancionar a quienes no tengan a sus gatos identificados y esterilizados. Además, tu comunidad autónoma o tu ayuntamiento pueden tener normas propias, así que conviene consultarlas.
¿Cuántos gatitos puede tener una gata? La otra cara del problema
Una gata puede tener entre 2 y 3 camadas al año, con una media de 4 a 6 gatitos por camada. Eso significa que una sola gata podría tener entre 12 y 15 gatitos cada año.
¿Y si esos gatitos no se esterilizan? La cifra se multiplica. Y lo que empieza siendo “una camada porque me hace ilusión” puede acabar generando un problema de sobrepoblación felina difícil de gestionar.
En las protectoras lo vemos cada día: camadas abandonadas en cajas, gatas embarazadas, cachorros sin socializar, enfermos o desnutridos. Y muchas veces, sin hogar.
Puedes leer una reflexión más personal que compartí sobre este tema aquí:
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Esterilizar es mucho más que una intervención veterinaria. Es una decisión que protege a tu gata, que evita sufrimiento, que previene enfermedades, y que ayuda a controlar una realidad muy dura: la cantidad de gatos que nacen sin que nadie los espere ni los cuide.
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Preguntas frecuentes sobre gatas en celo:
¿Una gata en celo sangra?
Normalmente no, o el sangrado es apenas visible. Si observas sangrado en tu gata, consulta con el veterinario.
¿Se puede esterilizar a una gata que está en celo?
Depende de cada gata, y es el veterinario quien debe valorarlo. Lo importante es no dejarlo pasar: pide cita en cuanto detectes el celo.
¿Esterilizar a mi gata cambiará su carácter?
No cambia su personalidad. Lo que desaparece son las conductas relacionadas con el celo. La mayoría de las familias notan a su gata más tranquila y con más ganas de jugar e interactuar.
Mi gata no sale nunca de casa, ¿también tengo que esterilizarla?
Sí. Aunque no pueda quedarse preñada, seguirá teniendo celos que se repiten, con el estrés y los riesgos para su salud que eso supone. Además, la ley obliga igualmente a esterilizarla.
¿A qué edad se esteriliza a una gata?
Lo ideal es antes del primer celo, en torno a los cinco o seis meses. La Ley 7/2023 fija como límite los seis meses de edad.
Mi gata ya está esterilizada y sigue marcando o maullando mucho, ¿qué hago?
Primero, descarta con tu veterinario que haya una causa médica. Si a nivel fisiológico todo está bien, puede tratarse de un problema de comportamiento. Contáctame si quieres que te ayude a resolverlo.
El celo no es una etapa que haya que aprender a sobrellevar. Es una situación de estrés que se repite una y otra vez y que pone en riesgo la salud de tu gata. Esterilizarla antes del primer celo es la mejor decisión para su bienestar, para la convivencia en casa y, además, es una obligación legal.
Si tienes dudas sobre la esterilización o tu gata presenta cambios de comportamiento, escríbeme. Estoy aquí para acompañaros, personalizando vuestro proceso hasta el último detalle.





